Amuletos

Veo junto a su reloj unos números grabados en su piel. Se quita la camiseta y me muestra el trébol de cuatro hojas de la paletilla derecha y el buda sonriente de la cintura.

-…suerte -su cacatúa repite las mismas tonterías. Le digo que sólo me tatúe las cerezas, que tengo prisa pero se baja los pantalones y me señala la pata de conejo de la ingle. Cuando se da la vuelta para enseñarme las herraduras gemelas de las nalgas veo el coche sin frenos precipitándose hacia el escaparate. Está tan convencido de su buena fortuna que me levanto, trinco al pajarraco por el cuello y no me molesto en avisarle.

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