Para saber si un asesino se está quedando ciego baste observar si acarrea con un estuche de violín, guitarra o contrabajo

El asesino ha ido perdiendo la vista progresivamente. Obstinado como pocos, para seguir trabajando no tiene más remedio que optar por medios más expeditivos y pasa de la pistola a la ametralladora y al bazooka después. Recurre también a la inventiva y prueba fortuna con los perros lazarillo. Los amaestra para que además de guiarle, peguen un ladrido delante de su objetivo y el pueda apuntar. Sucede sin embargo que a menudo los pobres saltan en busca del proyectil. Decide retirarse en el mismo momento de su detención, cuando creyendo encontrarse en el excusado de la víctima termina estrangulándola en la biblioteca municipal ante la atónita mirada de decenas de estudiantes.

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2 comentarios

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2 Respuestas a “Para saber si un asesino se está quedando ciego baste observar si acarrea con un estuche de violín, guitarra o contrabajo

  1. ¡Qué paranoia esta de los asesinos y sus cegueras!.

    Me ha gustado Iñigo. Un abrazo.

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